Para un Castellano como yo, la llamada del surf no es lo más natural precisamente. De todos es conocido el oleaje del Pisuerga o del lago de Sanabria. Pero lo cierto es que ya con 13 años me dió por intentar emular a esos tíos que cabalgan sobre una enorme ola como si nada....
Tal vez por mi genética de secano, la verdad es que me pasé varios veranos haciendo el ridículo sobre una tabla baratita que compré de segunda mano. Tardé tres veranos en comprender que la culpa no era de la pobre tabla, sino de mi nulidad en este deporte acuático.
Mi desgracia fué de mal en peor, hasta que un verano decidí apuntarme a una de esas escuelas de surf, en una de mis vacaciones en Lanzarote. La verdad es que ir con veintitantos me acobardaba un poco, pensando que iba a ser el abuelo torpe del grupo, pero lo cierto es que ¡Había gente tan torpe como yo y de todas las edades!
Aprendí las tecnicas básicas para dejar de ser un patán y me lo pasé en grande. Mis profes, a los que mando un abrazo, son de http://www.kabotisurf.com y os convertirán en surferos dignos en poco tiempo...
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